Cómo se aprende a decir zer moduz en Madrid

Durante mis años en la Complutense tuve la suerte de participar en las clases que impartía Carlos Cid Abasolo sobre Lengua y Cultura Vasca. Cuando terminé la carrera salvé poco en la quema de libros -más que una quema real fue una deposición simbólica en el cubo amarillo-, apuntes y fotocopias tras seis años de cálculo, álgebra, estadística, en fin, cosas aburridas y con números; sí salvé, sin embargo, las notas de las clases de euskara batua.

Las clases eran (y supongo que siguen siendo) inenarrables. Había un americano con aspecto de surfero que apenas podía hablar castellano, y sin embargo, no se perdía una. El profe remarcó tanto lo de ASIMILACIÓN, DISIMILACIÓN y PALATALIZACIÓN que acabó por convertirse en himno durante la corrección de los ejercicios – que lamentabas no llevar hechos, porque era todo un pasatiempo. De ahí a aprender euskera había un salto, ¡pues no somos chulos en la capital!

Aunque centradas más en la gramática y la fonética del vasco, después de aquellas clases me resultó más fácil acercarme a la poesía y la prosa de escritores como Javier Sarrionandía, Harkaitz Cano, Bernardo Atxaga y Gabriel Aresti. Con el tiempo iré hablando más tranquilamente cada uno de ellos, tampoco querría que este blog se convirtiera en una pila de nombres sin ton ni son. Es extraño lo de la literatura vasca en la península: algo que está tan cercano y a un mismo tiempo, tan lejos. A día de hoy, es más sencillo encontrar una traducción de un escritor hindú que de un escritor vasco. Aunque ahora que me doy cuenta, lo que acabo de decir no es un argumento de peso, porque es más sencillo encontrar una traducción de la vida de Raúl González al castellano que cualquier otra clase de libro. Tampoco hay que ser presuntuosos.

Os dejo con un artículo escrito por el profesor sobre las fronteras del euskera a lo largo de la historia, fue uno de los temas que tratamos en la asignatura, y una canción de Mikel Laboa, Txoria Txori (El pájaro (es) pájaro), que no viene a cuento pero me hace parecer más listo de lo que realmente soy.

Un comentario en «Cómo se aprende a decir zer moduz en Madrid»

  1. Harrigarria da Madrildar batek ikas dezakeena hispanian. Egia da zuk idatzirikoa, han hurbil eta hain urrun aldi berean…. nik erranen banizu…

    Agur

    PD:(cuanta razon, tan cerca y tan lejos al mismo tiempo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.