Lo malo de Billy Collins

Lo malo de Billy Collins es que, aun sin estar muerto, sin pertenecer a una generación des enfants terribles y siendo un simple profesor neoyorkino haya conseguido vender más libros de poesía que muchos de sus adláteres nacionales y de ultramar. Se aduce -desde aquí, España- que practica una poesía bombástica y ramplona, se le compara y desprecia ominosamente con ciertas tendencias españolas de la experiencia -como comparar a Schulz con el bueno de José Escobar– y que por ello cala y se lleva tan requetebien con el inconsciente colectivo norteamericano; y añado, como prácticamente todos los poetas de los años 50 para adelante: Robert Lowell, James Wright, Robert Frost. Lo malo es que hablamos de un país de historia sans Reyes Católicos, Imperios Austrohúngaros, feudalismo, Inquisición, sin la pesada tradición a la que dar justo pago a través de críticos, historiadores, profesores de lengua, editores, antiguos profeta, modernos profetas, etcétera. Si el pecado nacional español es la envidia, unos contra otros; el de los americanos es el de la soberbia: unos encima de otros.

Que en lenguaje poético se podría decir lectura y diálogo con tus contemporáneos, oh, tus lectores. Y eso, no sólo en poesía, no está tan mal.

The Future
by Billy Collins February 4, 2008

When I finally arrive there—
and it will take many days and nights—
I would like to believe others will be waiting
and might even want to know how it was.

So I will reminisce about a particular sky
or a woman in a white bathrobe
or the time I visited a narrow strait
where a famous naval battle had taken place.

Then I will spread out on a table
a large map of my world
and explain to the people of the future
in their pale garments what it was like—

how mountains rose between the valleys
and this was called geography,
how boats loaded with cargo plied the rivers
and this was known as commerce,

how the people from this pink area
crossed over into this light-green area
and set fires and killed whoever they found
and this was called history—

and they will listen, mild-eyed and silent,
as more of them arrive to join the circle
like ripples moving toward,
not away from, a stone tossed into a pond.

Publicado en el New Yorker

El Futuro
por Billy Collins,
4 de Febrero del 2008

Cuando finalmente llegue allí,
y esto llevará varios días y noches,
me gustaría creer que otros me estarán esperando
y que quizá quieran saber cómo fue aquello.

Así que haré memoria sobre un cielo en particular,
o sobre una mujer con un albornoz blanco,
o sobre aquella vez que visité el estrecho
donde tuvo lugar una conocida batalla marítima.

Después desplegaré sobre una mesa
el extenso mapa de mi mundo
y explicaré a la gente del futuro,
vestida con pálidas ropas, cómo fue aquello.

Cómo las montañas florecieron entre los valles
y a esto se le llamó geografía;
cómo los barcos mercantes navegaron los ríos
y se le llamó comercio.

Cómo el pueblo de este área rosada
cruzó la frontera hasta este otro área verde claro
y prendieron fuego y mataron a todo aquel que se topó en su camino,
y cómo a esto se le llamó historia.

Y ellos pondrán atención, con la mirada leve y en silencio,
mientras otros se irán uniendo al círculo,
como las ondas que una piedra deja en el agua cuando cae en un estanque,
hacia el centro, no hacia fuera.

Edita Bartleby, que últimamente se están jugando el tipo.

The Cribs – Men’s Needs
Found at skreemr.com

3 comentarios en «Lo malo de Billy Collins»

  1. Me encantan los poemas que comentas, y en especial, me ha encantado que hablaras de Boris Vian; que es uno de mis escritores favoritos y sus poemas son muy vitalistas.

    Muchos besos

  2. ¡Muchas gracias, María! Me anima mucho saber que os gusta, a ver si a partir de ahora comento más poemas y nos recomendamos otros libros.

    ¡Besos!

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