Billy Collins me ha abierto los ojos más que los Smiths

Ahora que vivo solo, me da por pensar en que harán el aceite y el vinagre juntos. Quiero decir que se tiran la mayor parte del día en la cocina codo con codo y aún no sé si han llegado a hablarse. Y si hablan, ¿de qué lo harán? Si fueran platos, aún tendrían algo en común, DEMASIADO en común, así que he de entender que sus conversaciones son lo suficientemente inanes como para no merecer nuestra atención. Pero aceite y vinagre: por favor, ¡si ni siquera combinan bien en una ensalada!

Un plato puede comentar: el último programa del lavavajillas me pareció especialmente dañino para mi dibujo, espero que alguien haga algo.

Un vaso: hijo mío, llevo aquí ni se sabe, y mirá, ya no poseo brillo. Es más, estoy lleno de arañazos y he empezado a ver como una grieta se abre en mi vientre.

La cuchara: las más de las veces no sirvo, en verano, sólo el gazpacho me hace ser alguien en la hermandad de la cubertería. Todo lo se lo llevan los tenedores y los cuchillos. Qué injusticia de sociedad poco sopera.

Cuchillo: … Siempre y cuando tengas filo. Porque yo, como cuchillo de seguridad, no tengo filo. No podría cortar ni una rebanada de pan bimbo. Así que jamás me deleitaré con los placeres de la carne y tal vez un poco con los del pescado.

Sacacorchos: Cerrad el pico. Yo solo vivo para las ocasiones especiales… Y en un piso de soltero son escasas.

Embudo: Y yo menos. No valgo ni para las fiestas. De hecho, las más de las veces no soy pensado.

Pero el vinagre y el aceite, ¿de qué hablarán? Siempre en constante derrame, pringados (sobre todo la aceitera, con una mortaja de papel de cocina siempre debajo, como presagiando su defenestración próxima) y de recipientes gemelos aun de sabores distintos.

Un poema de Billy Collins inspiró esta reflexión. Aparte de muchas otras (muchas otras cosas y personas provocaron esta reflexión, al bueno de Billy Collins lo podréis encontrar en la biblioteca de Caja Madrid de la calle Libreros, en cuanto lo devuelva).

Calexico – Ballad of Cable Hogue
Found at skreemr.com

3 comentarios en «Billy Collins me ha abierto los ojos más que los Smiths»

  1. Me ha gustado. A mi tampoco me gusta mezclar aceite y vinagre en la ensalada. Yo creo que directamente se odian y se pasan el día mirándose de reojo.

  2. he leído poco de él, apenas una veintena de poemas, pero me encanta.

    y aún mejor es jane hirshfield. sublime.

    si vuelves por catalunya, me encantará que nos veamos. fue muy interesante charlar contigo en la boa.

    besos,

    rosa

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