Astilla

Negra astilla que lates
entre las brasas de un bosque incendiado,
cuál es tu color, te preguntas, porque
tú no sabes lo que eres.

No eres naturaleza ni cobijo
contra la caída del cielo,
¿cómo poder hablarte,
a ti, que no eres más que astilla,
que no puedes siquiera refugiarte
de la pasión del fuego?

Eras una hoja inacabada,
un amargo tonel de vino
y una estaca para arreciar el viento,
y ahora ni astilla eres,
indigna ante las llamas,
negra cicatriz de un bosque que muere.

Rama negra que ostentosamente
te agitas contra el aire,
arrastrando en tu cuerpo,
de las hojas, su ceniza verde,
del bosque, su vacío inmenso.

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