La grieta

Esta es la grieta.
Aquí la grieta.
A partir de ella, las cosas se miran,
las unas a las otras,
para no desaparecer.
Más allá de sus límites
caerían en la incógnita
de lo real.
No media la luz cuando se contemplan
las cosas, media la separación,
la hendidura, la grieta.
Y la grieta,
ella misma, no es una cosa.

Las cosas se miran enamoradas.
Las palabras se miran, inseparablemente.
Colman en su vacío
la oscuridad de su materia
impalpable.

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