Cosmopoética 2010 (V)

EL MURO BLANCO

Estoy sentado frente a un muro blanco:
áspero muro, seco como grito
de cristal, o quizás como la nieve
de infancia en el silencio de los paramos.
Un muro blanco, blanco como hueso
calcinado, o quizás como cal viva
que en las tumbas abraza carne blanca.
Y, mirándolo, yo también soy blanco,
pues blanco es el fuego o es la luz
que va y viene en las venas venturosas.
Mientras dure la luz no llegara
lo negro hasta este muro limpio y blanco.
Mientras dure mi luz todo lo blanco
del mundo envolverá la sala, el aire,
las horas de esta casa que es hoguera.
Estoy sentado frente al muro blanco
esperándolo todo y obteniendo
todo de cuanto es nada en su blancura.
El muro que es desierto de mi alma.
El muro que es desierto de la luz.

Antonio Colinas estará en Cosmopoética 2010

Cosmopoética 2010 (IV)

Qué peligro,
aquí siempre es domingo
y empezamos a pensar
otra vez en lo mismo.

Es claro,
es de catecismo.
Mi primita se dispone
a hacer turismo.

De excursión por el abismo.

Prepara
mi prima sus pinceles
y pinta puertas
por todas las paredes.

Y pieles,
se pinta muchas pieles,
sabe dónde cambiarlas
por más pinceles.

Y pintarse así más pieles.

Escucha,
los muertos dicen que no,
la calle grita que sí.

Escucha,
los muertos dicen que no,
la calle grita que sí.

Escucha,
los muertos dicen que no,
la calle grita que sí.

Escucha,
los muertos dicen que no,
la calle grita que sí.

Ay, ay, ay, ay …
De entre todas sus pieles
ya se asoma la más blanca,
la que más le duele.

Ay, ay, ay, ay …
No pintes tus papeles,
que todo el mundo
reconoce ya tus pinceles.

Todo el mundo se los huele.

Escucha,
los muertos dicen que no,
la calle grita que sí.

Josele Santiago, Mi prima y sus pinceles

Cosmopoética 2010 (III)

Una región del muro está hechizada.
Sólo el ojo lo sabe.
Un cristal incansable paso a paso repite
las rectas sombras que la tarde desplaza.
Terriblemente dócil, no desdeña
la vertical sinuosa de una hormiga extraviada
y al fondo de sus cámaras
también crecen las plantas.
A veces miro ese país extraño
cuyos hombres no tienen más lenguaje que el gesto,
ese país sin música.
Sé que no puedo ser ese hombre que me mira,
sé que a él no lo alcanzan el temor ni la idea.
Cuando la noche apaga las letras y los ángulos,
en su país de eclipses él no te ama.

William Ospina

Cosmopoética 2010 (II)

beaucoup de mots s’emparent de nos vies
à notre insu
le présent nous garde en équilibre
au bord du futur à force de caresses
nous vivons nos meilleurs moments
l’étrange disparition très douce de la nuit dans un miroir
sans image pour la retenir

Nicole Brossard
Vertige de l’avant-scène,
Trois-Rivières, Écrits des Forges, 1997, p. 19

muchas palabras se apropian de nuestras vidas
a espaldas de nosotros
el presente nos mantiene en equilibrio
al borde del futuro a fuerza de caricias
vivimos nuestros mejores momentos
la extraña desaparición demasiado dulce de la noche en un espejo
sin imagen que retener

Traducción propia

Nicole Brossard estará en Cosmopoética 2010