London by phone VI – Shoreditch

No soy quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.

No soy quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.

No soy quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.

No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.

Oliverio Girondo

Lecho

Lecho para dos uno y otro
uno entre otro tu vello y el mío
unidos ciegamente
invisibles
elegantes
tejidos como las cuerdas de un libro

abrazados al sudor
sal en tus labios
agitados
contra mi frente

abrazos a una lluvia
que no llega

fuera
no hablan los pájaros
ni los árboles
rezan al sol que se clava en la piel
de la ciudad
durante horas
horas en que tus uñas
son el sol tu pelo los pájaros
tu sexo no habla

te delata el verano
que puebla tus axilas
tu espalda
tus senos cubiertos de lluvia
las gotas
que inventamos para el verano
el uno y el otro
el uno contra el otro.