Autor: Raúl Quirós Molina

  • Métro, boulot, dodó

    Pero no todo tiene que ser como se espera que sea, Rem, métro-boulot-dodó. Ni siquiera has probado otras cosas que se te han pasado por la cabeza: escritor de viajes, articulista a sueldo, fotógrafo, corrector, traductor, profesor de español, de matemáticas, de informática, vendedor, conductor de autobús, puto, funcionario corrupto, traficante de armas, dueño de un prostíbulo, jugador profesional, kamikaze.

    Parecías un tipo listo, pero al final resulta que no lo eres tanto. Me explico: has hecho el camino difícil, has estudiado con pasión tu ingeniería y tu carrera de filosofía, te has apuntado a cursillos incluso en idiomas que no eran el tuyo, te has puesto enfermo diez veces y diez veces te levantaste de la cama, hablaste de Heráclito y Robert Frost en inglés (qué presuntuoso), le sacaste los dientes a la Sinéad de las narices y después… Después nada. Después te compraste una corbata y un maletín y mendigaste por las grandes instituciones financieras un rincón en el que cobijarte y llorar tu incapacidad. Y todo porque no has sido capaz de contar esto en un papel, mandarlo por correo electrónico, y esperar. Y todo porque al final era el $$$$$$ lo que te mandaba (y tú que leías a Marzoa). Y ahora ¿qué? Volver. Como al personaje de tu cuento, te ha salido una mata de tomates en la cabeza. Y, poco a poco, alguien va arrancando su frutos y devorándolos frente a tus ojos y tú no haces nada. Métro, boulot, dodó.

    Bellecour

    Y me pregunto si esta tarde no es
    una pausa del mismo Tiempo que
    en otras ocasiones nos obliga
    a aprender su gramática de plomo
    hirviente con la que se escribe el mundo.

    Una canción parece estar oculta
    en los árboles del parque, en las hojas
    que vuelan en bandadas a ras de suelo,
    ya perdida su casa, hasta mis pies.
    Quien fuera una de ellas y rodara
    en soledad por la tierra y el asfalto,
    puliendo sus aristas con la lluvia
    y el viento, y reposara entre otras hojas
    en el cruce de dos calles, al fin.

    Algunas tardes escucho una voz
    al otro lado del parque que dice:
    ‘Ven, tu lugar no está junto a la luz,
    sus raíces no son las tuyas,
    tú eres el parque, tú eres la canción’
    Levanto la mirada en ese instante
    y contemplo el vuelo de las palomas
    sobre el aire encendido por las
    hojas que, en remolinos de ardiente oro,
    se despiden de los últimos rayos
    de la tarde,
    para siempre.

  • Charles Simic

    No pasará ni un año antes de que alguna editorial se lance a publicar o reimprimir y promocionar algún libro de Charles Simic, que ganó el Wallace Stevens Award el pasado dos de agosto. Para entendernos: un premio que poetas americanos conceden a poetas americanos.

    No he leído en profundidad a Simic pero hay una nota en su biografía que me parece muy interesante: nació en Yugoslavia, se trasladó a París a los quince años con su madre, a los dieciséis se encuentra con su padre en Nueva York. Estamos hablando de un poeta que no comenzó a vivir en inglés hasta los dieciséis años. Toda la imaginería de la infancia, los primeros sueños, las primeras reflexiones o posicionamiento poeta-mundo estaban escritos/pensados/vividos en un idioma distinto al inglés.

    «I am especially touched and honored to be selected because I am an immigrant boy who didn’t speak English until I was 15», extraído de http://www.poets.org/poet.php/prmPID/27

    Los que hemos vivido en otra lengua no materna durante el tiempo necesario como para que de alguna manera se «naturalice», hemos habitado una relación extrañada con la poesía: por un lado, ya no se traduce el poema a la lengua de la que somos origen; por otro, las palabras están fuera de sí, como impostadas, como robadas y, sin embargo, se engarzan o agolpan para crear sentido, sentimiento. Cuando estudiaba en el Irish Writers Centre tuve la ocasión de compartir talleres de escritura en lengua inglesa con escritores no nativos; de hecho, el profesor mismo era Anatoly Kudryavitsky, un ruso afincado en Irlanda desde hace bastantes años y que escribía tanto en ruso como en inglés. El tema era discutido con frecuencia. El extrañamiento se vuelve aún más palpable cuando incluso la escritura, la gramática o la entonación de la lengua adoptada difieren por completo de la materna: al grupo asistían con mayor o menor frecuencia una escritora india y un poeta de Mongolia. Por ejemplo, en el idioma de la escritora india (no recuerdo ahora si era hindi, urdu o telugu) afirmaba que no existía la palabra labyrinth (laberinto) en su lengua. Escepticismos aparte, se puede uno imaginar, si es cierto lo que decía mi compañera, lo que debe costar traducir a Borges al hindi o al urdu (si alguien encuentra alguna tienda donde poder comprarlo que avise).

    Mañana me atreveré con alguna traducción de Simic o de mi profesor Anatoly quien, pese a tenerle todo el cariño del mundo, era un plasta enciclopédico.

    Alguna información sobre Charles Simic
    Poemas traducidos
    Entrevista en el Paris Review
    Entrada en poets.org
    Los libros del ISBN

  • Mi popstar

    Musas cibernéticas, llámalas actrices porno amateurs, avant-garde del erotismo, guarras del myspace o llámalas por su nombre: Riley Mason, Raven Riley, o en el pasado (que hoy parece a mil años luz, por lo efímero de la carne, pero lo infinito de las mercancías de la era de la reproductibilidad técnica) Jenna Jameson.

    Las mujeres disfrutan la degradación y la violencia si así les place a los hombres, dado que la sexualidad está definida por ellos y para ambos sexos (… ) Bajo el patriarcado, la subordinación de las mujeres es erotizada y la violencia se ha hecho sexualmente atractiva.

    Andrea Dworkin

    El industria del porno mueve hasta diez mil millones de dólares en EE.UU. al año.

    3
    El espectáculo se muestra a la vez como la sociedad misma, como una parte de la sociedad y como instrumento de unificación. En tanto que parte de la sociedad, es expresamente el sector que concentra todas las miradas y toda la conciencia. Precisamente porque este sector está separado es el lugar de la mirada engañada y de la falsa conciencia; y la unificación que lleva a cabo no es sino un lenguaje oficial de la separación generalizada.

    4
    El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre personas mediatizada por imágenes.

    5
    El espectáculo no puede entenderse como el abuso de un mundo visual, el producto de las técnicas de difusión masiva de imágenes. Es más bien una Weltanschauung que ha llegado a ser efectiva, a traducirse materialmente. Es una visión del mundo que se ha objetivado.

    Guy Debord

    La televisión era/es el púlpito para la pedagogía del poder: la ideología es transmitida unidireccionalmente, absorbida por el espectador y luego multiplexada a todo el tejido social creando así la cosmovisión mencionada por Debord: una relación entre personas mediada por imágenes. En la internet es la misma pedagogía en versión reticular, nueva reorganización de la sociedad del espectáculo: las formas de poder clásicas no son centralizadas sino distribuidas.

    Cómo pudiera tus dedos tocar
    a través del portátil
    fosforescente,
    y adorar esa forma que tú tienes
    de llevarte la mano a la cintura
    y mascar chicle al mismo tiempo,
    cuando otra noche más te invito
    a venir de rodillas
    hasta mi apartamento.

    Cómo, si todo lo que sé de ti es

    C:xxx_Porno_Msn_WebCam_Amateur.mpg
    c:drunk_sister.mpg
    C:strips_oral_anal.mpg
    c:Pussy—XXX-LoLitA_COCK_ASS.avi
    c:fist_hot_CUM32_FUCKING_BITCH.(1).jpg.wmv

    en la parte más volátil del recuerdo

    tú q
    tú que
    tú que vien
    tú que vienes a ped
    azos
    por la Internet.

    Fragmento del poema «Riley Mason», del libro que no termino de corregir.

  • Tierra de lobos

    Estoy en la tierra del lobo, momentáneamente, y leo a Gabriel Aresti, y el lobo calla y el lobo desaparece y el lobo estaba fuera de mí. El lobo era yo.

    Defenderé
    la casa de mi padre.
    Contra los lobos,
    contra la sequía,
    contra la usura,
    contra la justicia,
    defenderé
    la casa
    de mi padre.
    Perderé
    los ganados,
    los huertos,
    los pinares;
    perderé
    los intereses,
    las rentas,
    los dividendos,
    pero defenderé la casa de mi padre.
    Me quitarán las armas
    y con las manos defenderé
    la casa de mi padre;
    me cortarán las manos
    y con los brazos defenderé
    la casa de mi padre;
    me dejarán
    sin brazos,
    sin hombros
    y sin pechos,
    y con el alma defenderé
    la casa de mi padre.
    Me moriré,
    se perderá mi alma,
    se perderá mi prole,
    pero la casa de mi padre
    seguirá
    en pie.

    Gabriel Aresti.

    Y la mía, claro. Porque de esto se trataba.

    emigrante

    todo me lo arrebaté
    la piedra
    la tribu
    la marca de sangre
    la raíz
    salvo tu pelo travieso
    salvo tu pelo travieso

  • Pat Ingoldsby

    Le has visto, le has conocido e incluso le has comprado un libro. Y te has llevado el edificio de regalo.

    Pat Ingoldsby es un poeta con aspecto de vagabundo (o, sin ir más lejos, un vagabundo) que vende sus libros de calidad de fotocopiadora en el puente O’Connell St., o en Grafton St.; o si no ofrece estrafalarios servicios como destruir tu teléfono móvil si éste te está molestando (el otro día inventé con Rem una manera de beber cervezas de gorra: apostarse a que en cien metros de paseo por el centro de Dublín encontraría a más de diez personas hablando o utilizando el móvil).

    Todo lo demás lo podéis encontrar en la Wikipedia: los electroshocks, la muerte de su padre, los nombres de sus gatos.

    A veces el personaje del poeta supera la calidad de la poesía, y sin embargo, en un país como Irlanda, donde hasta hace poco no era tan raro encontrarse con el jugador estrella de la GAA O’Driscoll o con Michael Hartnett en el pub de tu pueblo, la fortuna o desfortuna de unos versos poco importa.

    For Rita with love

    You came home from school
    on a special bus
    full of people
    who look like you
    and love like you
    and you met me
    for the first time
    and you loved me.
    You love everybody
    so much that it’s not safe
    to let you out alone.

    Para Rita con amor

    Llegaste a casa desde la escuela
    en un autobús especial
    lleno de gente
    que se parecía a ti
    y que amaba como tú
    y me encontraste
    y me quisiste.
    Tu amas tanto a todo el mundo
    que no es seguro
    dejarte fuera a solas.

Raúl Quirós Molina
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.